domingo, 31 de agosto de 2014

Los fallos de Afrodita fueron nuestros aciertos.

Algunos se pegan toda la vida buscando a esa persona con la pasar el resto de sus días, con la que dormir juntos, hacer el amor cada noche, acurrucarse nada mas despertarse los días fríos, tener hijos, hijos y más hijos, viajar por todo el mundo..
Quizá esa persona no exista y sea solo un logotipo del más perfecto amor que una persona puede encontrar. Quizá si que lo exista, y solo su negación sea el máximo consuelo que pueda encontrar alguien con el corazón roto y que grita al viento desconsolado que ahora que esta solo es su mejor momento.
Yo, que vivo enamorado, y que la distancia no me deja vivir, ni me ha dejado vivir como los dos queríamos, querría gritarle a Afrodita, a Venus, a las flechas de Cupido,o a cualquier dios del amor, que maldigo el día en que me volvió loco su pelo, su voz, su mirada, su cuerpo, su olor, su tacto, sus besos, la forma en la que me agarra, en la que me siento suyo; maldigo ese día en que me dijo por primera vez "mi vida" "mi amor", porque desde entonces estas palabras se han convertido en mi máxima droga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario