martes, 27 de septiembre de 2016
Un hombre de verdad.
Me cansé de andar con niños, de ser la niñera de unos cuantos, de batallar con aquellos a los que les gusta jugar con muñecas, me cansé de tanta inmadurez, de poner mi corazón en manos equivocadas, me cansé. He quedado jodido por darlo todo a manos llenas, por entregarme completo, sin reservas. Me cansé del egoísmo, de la soberbia, de luchar pero siempre en vano. Me cansé de querer a quien no sabe caminar tomando una mano. Pero a estas alturas de mi vida, encontré un hombre de verdad, de los que ya no es tan fácil encontrar. Y ese hombre eres tu. Este hombre de verdad no duda, sabe perfectamente lo que quiere y lucha por obtenerlo, tiene bien planteado el rumbo de su vida, no son de los que dejan nada a la deriva. Es seguro e inteligente y a pesar de tener que presumir, para nada es engreído. Es humano, sensible y si tiene miedos los enfrenta. Es fuerte pero no teme mostrarse vulnerable. Sabe perfectamente cómo tratarme y como hacerme enloquecer en la cama aunque lo segundo sólo ocurrirá cuando yo así lo desee y es que su objetivo en realidad es enamorarme. El me valora y se esfuerza por entregar su mejor versión y hacerme feliz. Un hombre de verdad sabe perfectamente que la relación es de dos, invierte tiempo y sobre todo muestra interés. Es directo y sincero, no se anda con estúpidos juegos ni rodeos y sabe que sin comunicación ni libertad, el amor no durará. Un hombre de verdad no titubea cuando tiene frente a él a la persona indicada y es que sabe perfectamente lo que quiere y va en busca de ello, no anda por ahí probando simultáneamente para ver lo que consigue. Este hombre de verdad mantiene su independencia pero también me hace sentir dispensable. Nunca se frena para hacerme saber cuánto me ama y sobre todo, me cuida, porque valora lo que es enamorar y sabe lo afortunado que me siento por tenerlo a mi lado. El no se arriesga a echar una relación por la borda sólo por unos minutos de placer con otros. Asume responsabilidades y compromisos. Tiene la madurez para resolver cualquier diferencia, no deja lo importante para luego y te hace sentir su prioridad. Es discreto, educado, me apoya y me ayuda, me alienta a ir tras mis sueños.Controla sus impulsos, piensa más de dos veces lo que dirá o la manera en que actuará. Un hombre de verdad no anda por ahí saltando de cama en cama ni alardea de haber conquistado a mil, es de los que se encargan de enamorar a uno precisamente de mil maneras distintas. Él no está para desplantes, para celos sin fundamentos, para peleas tontas, él prefiere invertir las horas en ser y hacerme feliz. Es todo un caballero y no como el niño inmaduro al que le queda perfecto el papel de patán. Este hombre de verdad tiene sueños, aspiraciones, se toma muy enserio las prioridades, sabe que todo en la vida cuesta, por ello valora cada instante. Se enfoca en lo importante, se levanta de las caídas, se deja de estúpidas banalidades. Sabe que no es perfecto pero trabaja duro en una mejor versión. No presume, no menosprecia, para nada es superficial, tiene los pies bien puestos en la tierra y sabe que todo requiere de esfuerzo y si está en sus manos, siempre está dispuesto a ayudar a los demás. El se ha dejado del juego de ¨hoy te quiero mañana te olvido¨, no tiene más tácticas, no me ignora para que caiga, no tiene una lista con un millón de chicos y no me hará sentir celoso. Me valora hoy y mañana también, sabe perfectamente que no me tiene seguro, por eso su pan de cada día será la conquista. Cuida sus acciones porque teme lastimarme y en cualquier situación sabe comportarse, sabe que el timón de la relación la llevamos los dos. Así de simple. Y por eso te quiero. Porque encontré a un hombre de verdad, de esos, de los que ya es difícil encontrar.
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